VIII Encuentro Anual de la Cámara de Comercio de Bilbao
El octavo encuentro empresarial estuvo marcado, una vez más, por la coyuntura económica actual y por las perspectivas de recuperación. José Ángel Corres, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, conminó a los presentes a «ser prudentes con los síntomas de mejoría, pero creativos al consolidarlos», y aseguró que la economía empezará a ir bien «cuando las empresas se recuperen, vendan sus productos, consigan rentabilidad, inviertan y creen empleo».
Corres recordó que el devenir de la economía local está íntimamente unido al de la economía internacional, como el "efecto mariposa". Y argumentó su escepticismo con respecto a la salida de la crisis recordando los avances y retrocesos que se han producido este año en mercados de referencia como China, Estados Unidos o las diferentes velocidades que han tomado los países de la UE.
En el caso de la economía española anunció que «las expectativas no son halagüeñas» con una «lenta y frágil recuperación» debido, fundamentalmente, a la fragilidad del mercado de trabajo. En este sentido, el presidente de la Cámara auguró una situación «prácticamente estancada hasta 2015». Ante las dificultades que presenta el mercado doméstico «no queda más remedio que hacer un esfuerzo extra e introducirse en los mercados exteriores», recomendó a las empresas José Ángel Corres, y en especial, en países emergentes como Asia y Latinoamérica «donde hay mercado y posibilidades de implantarse».
José Ángel Corres recordó que la Cámara de Comercio es parte activa de la solución, con medidas como el incremento de las misiones comerciales -25 a 33 países el año que viene-; una apuesta por la formación, para contribuir a la competitividad de las empresas; y un impulso el emprendizaje, entre otras estrategias.
Por otra parte, hizo referencia a la «crisis de valores» que ha traído el actual sistema económico y abogó por la «moderación, la austeridad y los códigos éticos» frente a las desmesuras de la ambición, el descontrol, la especulación o el enriquecimiento rápido que han marcado los últimos tiempos. El presidente de la Cámara de Comercio valoró positivamente el escenario resultante de una tregua definitiva por parte de ETA, pero recordó que «la realidad es todavía preocupante cuando hay personas amenazadas o que reciben cartas de extorsión».
Euskadi, una gran metrópoli del talento
El lehendakari del Gobierno Vasco, Patxi López, se mostró más esperanzado con los indicadores económicos asegurando que «se consolida el ritmo de suave crecimiento» y avanzando que, para 2011, «esperamos una ligera aceleración, logrando una media del 1,4% de crecimiento».
Además de afrontar la crisis actual, López apostó por mirar a medio y largo plazo y afrontar los retos de la modernidad. «Los vascos podemos más si definimos claramente nuestros objetivos y somos capaces de unir nuestras fuerzas», advirtió.
Entre los retos que necesita superar Euskadi, destacó la globalización, donde el objetivo es «la mejora competitiva en relación a nuestros competidores» a través de la fórmula de la 3I+D: Innovación, Investigación, Internacionalización y Desarrollo. También se refirió a la necesidad de hacer frente a las consecuencias del envejecimiento de la sociedad vasca, que dificultará el objetivo europeo de alcanzar el 75% de ocupación en 2020 y para lo que pidió a los empresarios presentes, «un gran esfuerzo conjunto para integrar a las mujeres en el mercado laboral por equidad, por justicia, para garantizar la igualdad de oportunidades, pero también para mantener los niveles de productividad de la economía».
Por último, destacó los retos de la evolución científica y tecnológica que se producirá hasta el 2030, «superiores al progreso de la humanidad en toda su historia», aseguró. Este nuevo escenario conllevará, según el lehendakari, cambios en la economía, la gobernanza, el modo de vida, las relaciones sociales y la integración migratoria, junto con avances en el campo de la salud, las TICS, la educación, la ingeniería, la robótica y la energía y que requerirán esfuerzos en formación e innovación, tanto en sectores maduros, como en áreas estratégicas para su gobierno, como la sanidad, la energía, los servicios sociales, las Tecnologías de la Información y electrónica y las bionanociencias.
El objetivo, dijo Patxi López, es «convertir a Euskadi en una gran metrópoli del talento, de buena gobernanza, organizada en red y sustentada en el talento social compartido».

