Álex García (Dome): “Empezamos con videojuegos y terminamos en el sector de las cocinas sin haberlo planeado”
Dome es una startup vizcaína fundada por Álex García, Maite Castaño y Ander García que utiliza la realidad virtual para transformar la venta de cocinas.
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De izquierda a derecha: Álex García, Maite Castaño y Ander García, los tres emprendedores detrás del proyecto Dome, una herramienta de visualización 3D y realidad virtual aplicado al sector de las cocinas.
Cámarabilbao
La propuesta innovadora de Dome ha llegado a Bizkaia para revolucionar el sector las cocinas. La suya es una herramienta de visualización 3D y realidad virtual diseñada que transforma la forma de venta en el sector. Lo que comenzó como un sueño de crear un estudio de animación 3D terminó evolucionando en un proyecto disruptivo de la mano de estos tres emprendedores de Bilbao, quienes descubrieron el potencial de aplicar la tecnología de los videojuegos al sector mobiliario.
Su camino no ha sido lineal, pero sí enriquecedor. Gracias al programa Impulsa Startup, impulsado por la Cámara de Comercio de Bilbao en 2024, encontraron el respaldo necesario para dar forma a su idea y convertirla en una empresa con futuro. Este programa, diseñado para potenciar startups tecnológicas emergentes, les brindó un sistema de mentoring especializado, guiándolos desde los primeros bocetos hasta la consolidación de su modelo de negocio.
¿Cómo nació la idea de Dome, una herramienta de visualización 3D y realidad virtual?
Alex García: Nosotros nos conocemos desde hace tiempo y compartimos un interés común en el 3D. En mi caso, conozco a Ander desde la ikastola, él estaba estudiando 3D y adentrándose en el mundo de los videojuegos. Por otro lado, Maite, mi pareja, y yo ya habíamos empezado a experimentar con el 3D, así que decidimos juntarnos y aprender juntos.
Inicialmente, nuestra idea era crear un estudio de animación 3D, pero pronto nos dimos cuenta de que era un proyecto con una carga de trabajo inmensa y pocas oportunidades de salida. Sin embargo, en ese proceso descubrimos que los motores gráficos que se utilizan en los videojuegos también podían aplicarse al sector mobiliario. Así que comenzamos a explorar esa posibilidad, desarrollando demos y probando diferentes enfoques. Empezamos con videojuegos y terminamos en el sector de las cocinas sin haberlo planeado.
Maite Castaño: En un principio, la idea era crear una aplicación que permitiera a los compradores de viviendas visualizar su futura casa como si fuera un videojuego. Sin embargo, estábamos dando palos de ciego hasta que llegamos a la Cámara de Comercio buscando asesoramiento para crear nuestra empresa. Allí nos sugirieron participar en el programa Impulsa Startup.
¿Cómo llegasteis hasta la Cámara de Comercio de Bilbao y al programa Impulsa?
Alex García: Nosotros empezamos en una incubadora para emprendedores, dentro del programa Urrats Bat. Después, nos pusimos en contacto con la Cámara de Comercio para iniciar la creación de nuestra SL. Allí vieron el potencial tecnológico de nuestra idea y nos sugirieron entrar en la primera edición del programa Impulsa Startup.
¿Cómo os ayudó el programa Impulsa Startup en vuestro desarrollo?
Alex García: Fue un antes y un después. Al principio, no teníamos claro qué esperar. Nos enseñaron a pensar como empresarios, a definir nuestro modelo de negocio, levantar rondas de financiación y entender qué pasos debíamos seguir. Nos hicieron replantearnos muchas cosas, pero eso nos permitió encontrar un modelo más viable. Además, el contacto con otros emprendedores fue muy enriquecedor. De hecho, hicimos muy buenas migas con los demás participantes, con los que seguimos en contacto.
Nos hizo repensar muchas cosas. Nos dimos cuenta de que no se trataba solo de hacer 3D. Tuvimos que salir de nuestra zona de confort, entrevistar a posibles clientes y entender realmente sus necesidades. Como técnicos, este proceso fue un reto, pero también una gran oportunidad de crecimiento.
Ander García: Descubrimos que nuestra idea inicial no era escalable y que el mercado no estaba realmente interesado en la solución tal y como la habíamos planteado. Así que tuvimos que plantear todo desde cero, siempre con la certeza de que queríamos seguir en el ámbito de la arquitectura y el diseño de interiores. Fue entonces cuando dimos con la idea que estamos desarrollando ahora: una aplicación de realidad virtual enfocada en la venta de cocinas para tiendas.
Centrándonos en esa aplicación, ¿en qué consiste?
Maite Castaño: Es una herramienta que permite a las tiendas de cocinas ofrecer a sus clientes una experiencia inmersiva. A través de la realidad virtual, los usuarios pueden visualizar todas las combinaciones posibles, desde los materiales de las encimeras hasta la disposición de los cajones.
Las tiendas, por lo general, solo pueden exhibir dos o tres modelos en sus exposiciones físicas. Con nuestra aplicación, los clientes pueden ver todas las opciones disponibles en un showroom virtual. Además, se pueden personalizar elementos para que la experiencia sea lo más parecida posible a su futura vivienda.
Ander García: Hay pocas iniciativas como la que planteamos, y en Euskadi aún menos. La mayoría están en Madrid, Barcelona o Málaga, y generalmente enfocadas en la formación o la industria. Nuestro enfoque en el sector de ventas es bastante novedoso.
¿Cómo ha sido la recepción por parte de las empresas y los clientes?
Alex García: Bastante positiva. De hecho, el punto de inflexión para nosotros fue cuando tuvimos una entrevista con Diego Domínguez, el dueño de Kiram, una empresa de decoración de interiores. Él estaba muy interesado en la realidad virtual y nos propuso utilizar nuestra tecnología para la inauguración de una nueva línea de cocinas.
La respuesta del público fue excelente. Incluso entre personas que a priori no nos parecían el público objetivo ideal, pudieron usar la herramienta con facilidad. Varios asistentes mostraron interés en adquirir la aplicación para sus propias tiendas, pero el problema principal era el coste: un desarrollo a medida para cada tienda sería demasiado caro. Fue entonces cuando vimos que la mejor solución sería crear un producto escalable con un modelo de suscripción mensual más asequible.
Una tecnología avanzada como esta es siempre un reto por el coste, ¿cómo lo habéis enfocado?
Ander García: Hacemos un desarrollo a medida, con un gemelo digital de la tienda y todos los materiales personalizados. El precio supera los varios miles de euros, dependiendo del nivel de detalle que se quiera obtener. Claro, para una empresa pequeña, ese coste es inasumible. Por eso, nuestro reto es hacer el producto más accesible. Estamos desarrollando una aplicación estándar con un modelo de suscripción, reduciendo así el coste de entrada y permitiendo que más tiendas puedan utilizarla sin necesidad de una gran inversión inicial.
¿Cuáles son los próximos pasos a dar para Dome?
Alex García: Ahora mismo estamos en una fase de expansión y prueba del producto. Vamos a entregar demos en varias tiendas de Bizkaia, haciendo una inversión en gafas de realidad virtual para que puedan probar la herramienta. Queremos recopilar feedback de los clientes para ajustar detalles antes del lanzamiento definitivo. También estamos buscando nuevas oportunidades de financiación a través de incubadoras y programas de apoyo a la innovación. Y siempre estamos abiertos a colaborar y explorar nuevas oportunidades.